viernes, 3 de octubre de 2008

Luna sonriendo

Tu boca cada tarde se hace más roja…es que te da por comer esas frutas. Dame acá. Sino te la quito te hará un infarto. Se te hincha el corazón sabias. Ya se de donde soy, aquí junto a ti. Siempre escucho tu voz aun cuando este dormido. Las barreras del aire se han ido, murieron en la vida tuya. Pierdo la razón que ya perdí antes una vez más, y vuelvo, así, tú lo sabes, yo se que es difícil de entender. Por eso te hablo, la espera de la razón a veces se hace sin medida en el mundo de dos a tres, pero que le vamos a hacer…así son las medidas de a miles. Pero te miro entre la rendija y te veo cada día mas flaca, no engordas y siempre te lo comes todo. Hasta las migas de átomos te los comiste hoy. Tantas mañanas de noches consentidas y rotas, que han nacido en la vida del tiempo que regresa un poco de lo mucho que te digo. Me libero de estos pensamientos cuando estas ahí mirándome, ya suéltala, no te pediré que no rías, suéltala, la alejas de tus rojos labios. Ahora has tomado por costumbre quitarte la ropa delante Mio, y eso a que se debe…son las juntas…todos unos bodrios con quienes compartes. A veces me dan lastima, tan asertivos, tan descompuestos, y descorazudos. Son unos dislocados eyectados a la mitad de la noche que no alcanzo a llegar a día. Cuando lo crea oportuno hundiré mi sueño con el tuyo, entonces saldrá a la luna que está ahora sonriendo en la oscuridad de la noche colgada, blanca y más blanca aun cuando quieras evitarlo, está así. Nos toca hoy preparar toda la escondida de los dos, pero yo no lo decidí sino que fue tu esencia, y esta cerca, no me deja ver a nadie. Voy a cerrar mis ojos…entonces podré ver. Ven acá ya me dio ganas de tocarte, te pondré un beso en tu mejilla suave, como aquella vez, recuerdas…no rías, siempre ríes cuando quiero decir algo ansioso de mi ser. ¿Colocaste esta vez tú un leño al fuego? Una frase me dio el si….jajjajajaja…ahora yo río y tú quedas callada…habla…habla…bla…bla…bla.

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