miércoles, 19 de noviembre de 2008

no deseo esto de ti

Me desvestí de la aurora sanguinolenta que quería atrapar mis sueños, entonces caí rendido a los pies de ella, ¿qué puedo hacer si estoy atrapado sin salida? Ni el agujero donde colocamos la tapa ya se puede contener de toda ella. Esto inunda mis pensamientos dejando que se ahoguen y ya estoy hablando como cuerdo, porque ella es la única que me lleva a la cordura y lo siento. No lo deseo y me debato en conjeturas sin razón de ser, pero ahí esta insoluble, primorosa y alcanzable pero no deseo alcanzarle, mi destrucción se aproxima a medida que voy naciendo. Mi cordura ya no quiere dejar mis pensamientos, y eso es para mí una desafortunada experiencia en este mundo de mala clase. No rías, siempre ríes cuando yo quiero cantar los desaires de mi materia plomiza. Ven, abrázame, no necesito tu calor, y justamente por eso lo deseo, porque no le necesito, siempre el calor ha sido mío. Y me preguntas por Luna, hoy esta colgada e ilumina todo mi espacio negro convirtiendo las figuras es siluetas danzantes. Ya no te contaré más, debo reposar un momento, creo que de momento desfallezco ante los deleites que me están saboreando los sesos.

viernes, 7 de noviembre de 2008

vos no lo sabés

Había vagado por debajo de la superficie de las hojas que flotaban junto a Luna remojada pero no me había percatado que ella me estaba observando, siempre premura cantante y sonora como aquel día olvidado en lo que recordamos todos los días. Sigilosamente había sacado a la luz oscura de aquella noche ciertos cuentos inéditos que pensaba relatarte antes que la sonrisa asome en tus labios. Bueno prosigo siempre dentro de los limites que no podemos sostener incautos de la naturaleza misma absorta en esas sutiles plaquitas cristalinas casi transparentes que bajan por la muralla cuando estoy colocando la tapita en el agujero…cada vez se hace más grande consecuencia de que siempre entras y sales y no me percate como la última vez que nos vimos a los ojos…ese brillo quedo plagado aquí en la espesura de las plantas que ahora me rodean, aquí, allá en todo lugar palpitan vitales, viven escondidas en un tejado entre cuatro cajas de maderas y un pequeño cuadrado donde poder colocar esas cosas desordenadas que siempre estas amontonando, pero ella me miro…si a mi este pobre loco que ya no tiene mas palabras para explicar tan melodioso acontecimiento extraído de algún film afrorusoriental, lastima por ti. Ella me ha cautivado, tan pequeña, tan inocente, y tan certera.