viernes, 29 de mayo de 2009
Intensiones
Me miran esos ojos de pescado, tienen la capacidad de ver en dos direcciones, de amar en dos direcciones, de ver dos intensiones, y nunca se equivocan. Tus hermoso y cristalinos ojos de pescado. Me han hipnotizado, y ahí vas vos, escabulléndote entre el agua del arroyo de la vida y no puedo hacer nada por sostenerte. Es que el pasado nunca podrá pisar el presente, como tus ojos de pescado jamás podrán ver en una sola dirección. Locamente confundido piso la relatividad que Einstein me predijo, no vuelvas, va a ser lamentable, mira hacia delante pues para eso es el mirar.
lunes, 4 de mayo de 2009
Vertiginoso camino
Muerto en vida se hace el día a día. Agonizan las palabras vestidas de tintas cuando desean gritar tu nombre en la penumbra de mi habitación oscura. A penas mediante esos pequeños agujeros entra un poco de luz. Pero tu voz se pierde y no la puedo tocar. Como me gustaría volver a tomarte entre mis brazos, hermosa mío, Y escuchar tu susurro en mi oído. Pues la cordura volvió a mi cuando nos reencontramos, y fluyeron los términos dialécticos entre nuestras vidas. Y te sueño sin soñarte. Son así los falsos sueños homosexuales. Por ti ya el temor de revelar mis alas se esfuma en un amanecer. Seré lo que fui desde siempre. Y la aurora y sus estrella comprenderán que te esperaré amado- amando (una pequeña “n”, no hace la diferencia), amando-amado. Y Luna se ríe en mi cara cuando te digo esto y ambas se pierden remojadas en el vertiginoso camino reflejado en las aguas.
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