miércoles, 10 de diciembre de 2008

torcedura de mi camino

Estoy atrapado congelado frente a esa turbulencia exagerada de la vida, y no me deja paso entre las zarzas y las víboras que se arrastran en medio de la selva de sin valores resonantes en la noche semi-oscura porque, por ahí se ve la Luna, La remojaré dije para dentro, y de dentro me contesto una voz quejumbrosa, -ya lo has hecho, que más.- simplemente paséate, bajo esa luz, para que algo de ti pueda inundarse, ya que al parecer todo está vacío. Pero en el instante me rebotó un pensamiento rígido y espeso que me decía, apártate, deja que pase presuroso, así no te dolerá su aguijón torcido, porque solo pretende torcer tu camino. En ese instante me caí al suelo y principie a seguir mi camino acostumbrado en la locura cotidiana y perezosa…y aquí estoy contándote esta historia, para deshacerme de la ansiedad de estar al lado de la torcedura de mi camino. No me hace bien, eso de estar bien, no me hace. Y continuaré este camino hasta poder encontrar esa tapita que falta para el agujero donde siempre estamos.

2 comentarios:

Zarela Pacheco Abarca dijo...

Lokito, no te sientas triste, sé porque no quieres escribir, lo noté en el anterior escrito y en este. Todo pasa lokito, todo pasa.

Zarela Pacheco Abarca dijo...

Mi lokito amado, te deseo lo mejor para el proximo año, que ames fervientemente a esa mujer que a cautivado tu corazón, estoy segura que ella piensa en ti, y te ama de la misma forma...besitos