viernes, 17 de abril de 2009
Hacer como si nada
Vida mía en esta locura esquizofrenia, puedo cuerdamente sin cordura, ver cuanto necesito de tu locura también. Nunca es suficiente uno mismo y su locura para verse realmente reflejado en la figura taciturna y clandestina del día a día. En un reflejo de cristal sobre una ventana, una apariencia que mostrar, pero yo vi bajo esos huesos tuyos, bajo esa flaca piel, que eras hermosa, hermosa luz semi-oscura. Y me complementaste grandemente, en cada agujero que yo tenia, por ahí tú te metías sin quererlo. Me fundiste en tu sentir y fuimos uno mismo, “un ambos”, un círculo sin principio ni final. Ahí estas nuevamente tan triste hoy, como yo, la tristeza la has compartido en cada retorcijo de estomago que te da cuando prefieres volar a la estrella más cercana en la constelación púrpura de mantequilla de maní. Ningún secreto tendrás, hacer como si nada, si callas, la boca, es violeta soñada, en una fiesta donde aun no me salía pelo en el pecho, nunca arruinaré la vida porque no hay ningún lado que arruinar, ya todo está.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario