Hoy he vuelto a caminar, he observado a mi alrededor, y vi las flores aun en algunas ramas, y me dije, ¿aun puedo disfrutar? Cosa que para mí por ser loco, es difícil de ver a simple vista, entonces comprendí que estoy más loco que otros días. Me he ahogado en un charco rojo carmesí, en un charco de sangre perfumado a uvas, ahí me ahogué hoy, y se me salen desde los miles de agujeros que me cubren con aquellas tapitas encontradas en diferentes vueltas de valses, que si, pueden acumular lo que tenga por dentro, unas de un tipo otras de otro. El perfume silente de lo que he querido hacer de mi vida.
Esa vida que no sé porque resolvieron colocar en este lugar para que yo la transitase.
Hoy es extraño, es de una extrañeza única, me he dado cuenta de que si no soy un difunto puedo serlo cuando yo quiera, pero que si quiero vivir,…también puedo hacerlo cuando quiera, eso es bueno, cuando quiera es bueno.
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