lunes, 2 de febrero de 2009

el espacio

Una mariposa en el camino, así de simple, otra más entre tantas, utilizando la misma trama nuevamente la obra se estrena. La función comienza y marca el paso a la marcha que siempre colocas en el tocadiscos. Y así transcurre tú tiempo y el mío.
Son las únicas cosas nuestras que caminaran al mismo paso. Tu tiempo y mi tiempo. Ya ni te extraño como antes te extrañaba. Me he metido en el laberinto y solo lo he recorrido. Porque hoy no me acompañaste, hace tiempo que la brisa me enfrió los brazos. Prefiero estar donde siempre he estado, tengo la sensación que tu cántaro ya no tiene agua. No fui tu único, entonces partí hacia el infinito para quedar clavado en la negrura del espacio entre otros, que fueron quedando, y me diluí en el que en algún día dijese, en el que algún día fuese. Pero no fuimos ni siquiera el intento, ni siquiera eso. El espacio y el tiempo hicieron lo suyo, separándonos, separándonos. Como un gran frio recorre mi cuerpo, después de haberte dejado, las miles las deje sin responder. Un gorrión hasta que el frío comienza, entonces se eleva, a un lugar más cálido. Otra más de las mariposas, está, ira a parar al insectario, en una exposición entre videos y fotos, en la repisa pronto caerá el polvo, que mala foto me tomaste, pero el fin es solo una foto. Espere de ti, tanto esperé, quizá en otro momento te seguiré esperando, yo creo que te seguiré esperando. ¿Qué son el fin y la espera? Amantes furtivos, un soñarse ambos, y la espera se apoya en el tiempo, y el tiempo no es nada sin la espera. Quizá algún día llegaremos a tiempo.

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