viernes, 7 de noviembre de 2008

vos no lo sabés

Había vagado por debajo de la superficie de las hojas que flotaban junto a Luna remojada pero no me había percatado que ella me estaba observando, siempre premura cantante y sonora como aquel día olvidado en lo que recordamos todos los días. Sigilosamente había sacado a la luz oscura de aquella noche ciertos cuentos inéditos que pensaba relatarte antes que la sonrisa asome en tus labios. Bueno prosigo siempre dentro de los limites que no podemos sostener incautos de la naturaleza misma absorta en esas sutiles plaquitas cristalinas casi transparentes que bajan por la muralla cuando estoy colocando la tapita en el agujero…cada vez se hace más grande consecuencia de que siempre entras y sales y no me percate como la última vez que nos vimos a los ojos…ese brillo quedo plagado aquí en la espesura de las plantas que ahora me rodean, aquí, allá en todo lugar palpitan vitales, viven escondidas en un tejado entre cuatro cajas de maderas y un pequeño cuadrado donde poder colocar esas cosas desordenadas que siempre estas amontonando, pero ella me miro…si a mi este pobre loco que ya no tiene mas palabras para explicar tan melodioso acontecimiento extraído de algún film afrorusoriental, lastima por ti. Ella me ha cautivado, tan pequeña, tan inocente, y tan certera.